¿Quién puede participar?

Puede participar cualquier persona, de cualquier condición, edad, o localización, con tal de haber sido sorteada y de haber aceptado formar parte del mecanismo que se le ha propuesto.

De primeras, la palabra “sorteo” genera desconfianza. ¿Y si le tocará a mi vecino que sólo habla de fútbol y de ciclismo? Sin embargo, más de 40 años de aplicaciones en todos los niveles de gobierno, desde Gobiernos estatales (Irlanda, Islandia, Canadá, Australia, Dinamarca, Francia, etc.), gobiernos regionales (región de Bruselas, varios Estados en Estados Unidos, varios Estados en Canadá, etc.) y locales (Ayuntamientos de Toronto, Melbourne, Sidney, París, etc.), enseña que el sorteo, acoplado a la configuración de una muestra representativa y otras condiciones que explicamos aquí, es una herramienta muy útil a la hora de seleccionar personas que ejercerán durante un tiempo limitado una función política.

Las personas seleccionadas, porque tienen acceso a información y a condiciones óptimas de deliberación, se involucran, se responsabilizan, se lo toman muy en serio, debaten, cambian eventualmente de opinión y hacen una labor que conduce a la toma de decisiones consensuadas, informadas, a menudo atrevidas y progresistas, que muchas veces no se pueden tomar desde los partidos políticos.

Numerosos estudios y testimonios lo avalan. Más abajo el testimonio de un participante en la Asamblea ciudadana irlandesa [ARD, televisión alemana, octubre 2017, en alemán con subtítulos en inglés].

Imagen arriba:  Asamblea ciudadana Irlandesa, 2016-2018