Ostbelgien (Bélgica), Consejo ciudadano, 2019-…

El Modelo de Ostbelgien es un modelo único, puesto en marcha en 2019, que combina un Consejo ciudadano permanente con Paneles ciudadanos que este mismo Consejo puede activar de manera puntual. Se originó en la Comunidad germanófona de Bélgica, Ostbelgien, y se estableció mediante una ley que todos los partidos políticos aprobaron, en febrero 2019. La reunión inaugural del Consejo ciudadano tuvo lugar en septiembre 2019. El modelo fue diseñado en 2018 por un grupo de personas profesionales, académicas y expertas en procesos deliberativos y participativos, a los cuales les dio el mandato el parlamento de Ostbelgien.

En este modelo, 24 ciudadanos seleccionados al azar forman el Consejo Ciudadano. Tienen el mandato de representar a sus conciudadanos/as durante un año y medio. Los primeros 24 miembros se componen de tres grupos diferentes: seis se seleccionan al azar entre los participantes de un Panel Ciudadano anterior que haya tenido lugar en la región; seis son responsables políticos – uno de cada partido político, y doce son ciudadanos seleccionados al azar de la población de Ostbelgien. Cada seis meses, un tercio del grupo rota para ser reemplazado por ciudadanos seleccionados al azar. Los políticos serán los primeros en ser rotados y serán reemplazados por ciudadanos seleccionados mediante un sorteo cívico.

El Consejo Ciudadans tiene el poder de establecer su propia agenda e iniciar hasta tres Paneles Ciudadanos ad hoc en los asuntos políticos más urgentes de su elección. Las propuestas de los ciudadanos que cuenten con el apoyo de al menos 100 personas de la ciudadanía, así como las propuestas de los grupos parlamentarios o del gobierno también pueden someterse a la consideración del Consejo Ciudadano.

Cada Panel Ciudadano estará integrado por 25 a 50 ciudadanos seleccionados al azar, que se reunirán por lo menos tres veces en un período de tres meses. El Consejo Ciudadano decide el número de participantes y la duración del Panel Ciudadano. De acuerdo con la legislación, el parlamento regional debe debatir y responder a las recomendaciones elaboradas por los Paneles Ciudadanos. La aplicación de las recomendaciones acordadas es supervisada por el Consejo Ciudadano.

El modelo de Ostbelgien es el único ejemplo en el que la ciudadanía puede establecer su propia agenda, y proporciona a la ciudadanía el marco y las herramientas para explorar activamente los temas de su elección. El primer Consejo Ciudadano eligió trabajar sobre la cuestión de la mejora de las condiciones de trabajo de las personas sanitarias. El tema fue elegido unos meses antes de que comenzara la nueva pandemia de coronavirus (COVID-19).

Unos meses antes de la puesta en marcha del Consejo ciudadano de Ostbelgien, el ayuntamiento de Madrid puso en  marcha el Observatorio de la ciudad, compuesto por 49 personas elegidas por sorteo en una muestra descriptiva de la ciudad, y también creado con la intención de ser un órgano permanente. Tenía tres funciones: analizar las propuestas ciudadanas realizadas en el marco de la plataforma de participación decide.madrid; analizar las políticas municipales; responder a peticiones del pleno o del gobierno de la ciudad. Estaba previsto que pudiera enviar medidas a consulta pública. El nuevo gobierno municipal que entró en vigor en junio 2019 decidió volver a la composición y función anterior del Observatorio, siendo el mismo únicamente compuesto por técnicos municipales y responsables políticos.

[Fuente sobre el modelo Ostbelgien: OCDE, Innovative Citizen Participation and New Democratic Institutions, Catching the deliberative wave, Junio 2020].